Un Mundo Feliz

Autor: Aldous Huxley
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Un mundo feliz es un clásico de la literatura de este siglo. Con ironía mordiente, el genial autor inglés plasma una sombría metáfora sobre el futuro, muchas de cuyas previsiones se han meterializado, acelerada e inquietantemente, en los últimos años. La novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores vaticinios: triunfan los dioses del consumo y la comodidad, y el orbe se organiza en diez zonas en apariencia seguras y etables. Sin embargo, este mundo ha sacrificado valores humanos esenciales, y sus habitantes son procreados in vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje...
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La Felicidad:Un mundo feliz nos hace recapacitar sobre algo que a pesar de ser trivial no siempre nos cuestionamos. ¿Qué buscamos en esta vida? ¿Qué objetivos persigue la humanidad? En el futuro que Aldoux Huxley nos presenta, todos los individuos son felices, todos están conformes con su situación y no envidian la de los demás ni lo más mínimo. Pero esto es algo que se consigue suprimiendo la libertad del hombre desde antes de nacer, condicionando genéticamente al individuo para que desempeñe exclusivamente el papel que la sociedad quiere para él. Los hombres nacen esclavos de una sociedad que ahoga sus problemas y deseos de libertad a través de drogas y actividades inhividoras de comportamiento.
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Aparece una nueva clase de esclavos obreros, explotados en primer lugar para despues ser reprimidos con estupefacientes. A pesar de esto no son menos felices que la "alta sociedad", preocupada exclusivamente de sí misma e igualmente condicionada. Y en medio de todo un individuo que despierta del aletargo, decidido a hacer lo que realmente quiere. Un personaje que desempeña el rol del atónito lector, un observador del mundo feliz que hastiado busca la liberación. Pero la libertad hay que buscarla fuera del "mundo civilizado", y solo los márginados, los desterrados, la poseen. A cambio tan solo han de entregar la eterna felicidad. Una historia realmente espeluznante que trata, por encima de la tecnología del futuro, sobre una sociedad esclavizada por si misma.


4 Comentarios:
Con un tono intelectual, Huxley reflexiona sobre la realidad. Vivimos en un mundo conmovido por las guerras, el hambre, el terrorismo, donde quizás lo más esperado por el hombre sea la felicidad y la estabilidad social. La novela muestra a través de sus personajes una sociedad sin valores, sin sentimientos, donde lo único que cuenta es divertirse y donde los problemas, (si es que los hay) se resuelven tomando "soma". Muestra que ninguna sociedad, por perfecta que pueda parecer, tiene una estabilidad absoluta.
La clonación de seres humanos es ya casi una realidad, se ha hecho la clonación de una oveja con excelentes resultados y esta en pugna la experimentación con humanos, la forma en que los seres humanos se reproducen uno igual a otro en Un Mundo Feliz es parecida a este procedimiento genético.
El autor intenta explicar los inconvenientes que ve en el desarrollo de la ciencia; nos explica lo que él cree que pasaría si dejamos que la ciencia avance tanto que acabe por destruirnos y someternos a ella. También señala que el avance tecnológico es tal que puede servir como instrumento de control político, económico, biológico y social. El desarrollo que estamos experimentando es muy beneficioso para nosotros, nos está ayudando a superar límites que nosotros nos hemos marcado. Pero igual que somos capaces de crear, también debemos llevar a cabo un proceso de regulación y control, y creo que esa es la verdadera intención que intentaba transmitirnos Huxley: el desarrollo sin regulación es un descontrol.
El autor se imaginó como seria el hombre en el 2500: sin familia, romanticismo y "todo el mundo pertenece a todo el mundo". No existen las prohibiciones, ni las enfermedades, el dolor o vejez. No existen las emociones, porque atentan contra la estabilidad del individuo, la cual es necesaria para que se mantenga la sociedad.
Las drogas son de uso común, como desinhibidoras del alma y un compuesto químico llamado soma, mantiene a todos en un estado de dicha y equilibrio. Existen ya cientos de píldoras, previamente aprobadas por las autoridades sanitarias, que nada tienen que envidiar a los medicamentos utilizados en Un mundo feliz, como el Prozac, un antidepresivo que a pesar de tener efectos nocivos sobre la salud, consumen más de 40 millones de personas en todo el planeta. O el Ritalin, recomendado por los médicos para combatir lo que éstos llaman Desorden Deficit Atencional, un síndrome relacionado con el bajo rendimiento de los niños que son muy inquietos y tienen problemas de concentración.
El establecimiento de clases sociales se da por medio de castas (Alfa, Beta, Gamma, Delta y Épsilon), propiciadas por procedimientos físicos y químicos, que marcan a las personas como miembros de tal o cual grupo, en las que el individuo no vale absolutamente nada, las sensaciones están suprimidas, la libertas sexual se desarrolla desde los primeros años de vida, los niños no tienen madre, y son educados por el Estado. La educación de los niños se basa en el condicionamiento pavloviano y en la hipnopedia para que cuando sean adultos se sientan felices de pertenecer a su casta y de realizar el trabajo que les corresponde
Todos los individuos son felices, están conformes con su situación y no envidian la de los demás ni siquiera un poco. Pero esto se consigue suprimiendo la libertad del hombre desde antes de nacer, ya que condicionan al individuo para que actué tal y como la sociedad quiere, y esto lo logra a través de drogas y actividades inhibidoras del comportamiento.
El mundo feliz es un sitio mecanizado y en el que la fidelidad sexual y la madurez son consideradas obscenas. Los seres humanos son manipulados genéticamente para predeterminar la inteligencia y capacidades de cada uno. Los descontentos con el sistema (los menos) son apartados de la sociedad ideal y confinados en colonias especiales donde se rodean de otras personas con similares desviacionismos, alcanzando también la felicidad.
Otra comparación es que todas las mujeres son consideradas como seres artificiales, personas que vivían permanentemente obsesionadas por el cuidado de su cuerpo y que recurrían a modernos fármacos para retrasar su envejecimiento, como lo hacen hoy día.
Un mundo aparentemente perfecto para sus habitantes, pero cuya estabilidad se verá puesta a prueba cuando un "salvaje", que podría ser uno cualquiera de nosotros, intenta imponer su forma de vivir y de pensar, pero que al final se da cuenta de que es imposible luchar contra la máquina social.
La sociedad presentada es una sociedad antifilosófica. En ella, un filósofo no podría vivir desarrollando su actividad pensadora, debido a que estaría condicionado para no hacerse preguntas, ni cuestionarse ninguna cosa, aceptando todo lo que les dan, todo lo que les imponen, sin ninguna queja, como si fuera algo normal.
Es una sociedad regida por una especie de "dictadura" biológica y mental. Esta dictadura impone a los individuos un cierto tipo de comportamiento conformista, consumista y cómodo, sin permitir la capacidad de preguntarse el porqué, cómo, cuándo y dónde de sus dudas, todo ello a través de un proceso conductista, en el que se estimula al individuo de una manera controlada, para que lleve a cabo la respuesta que se quiere obtener. Las personas están manejadas por la sociedad.
El libro invita a reflexionar sobre un mundo que puede llegar a ser; hay que ser crítico, no nos traguemos todo lo que nos cuentan, y busquemos nuevas vías de solucionar los problemas (políticos, sociales, etc.)
Un mundo feliz, de Aldous Huxley
PIEDAD PARA LA CONDICION HUMANA (Le Monde Diplomatique, Septiembre 2000) Por Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, Francia.
Un best seller de 1932 resulta ser de una sorprendente actualidad: presenta un mundo que no da cabida al azar, donde las personas se producen en serie, tienen garantizado el confort y la satisfacción de los únicos deseos que están condicionados a experimentar, pero donde se ha perdido la razón para vivir.
Hay que releer hoy Un Mundo Feliz? (1) Hay que releer un libro escrito hace alrededor de 70 años, en una época tan lejana que ni siquiera se había inventado la televisión?
Esta novela, que se convirtió en un gran clásico del siglo XX, narra una historia que ocurre en un futuro muy lejano, hacia el 2500, o más precisamente, "hacia el año 600 de la era fordiana". Homenaje satírico a Henry Ford, pionero estadounidense de la industria automotriz e inventor de un método de organización del trabajo de producción en serie y de la estandarización de las piezas.
El libro, con una visión pesimista del porvenir y feroz crítica al culto positivista de la ciencia, fue escrito en un momento en que las consecuencias sociales de la gran crisis de 1929 afectaban directamente a las sociedades occidentales; en el que la credibilidad de los regímenes democráticos capitalistas parecía vacilar. Antes de la llegada de Adolf Hitler al poder (1933), Un Mundo Feliz denuncia la perspectiva pesadillesca de una sociedad totalitaria fascinada por el progreso científico y convencida de poder brindar a sus ciudadanos una felicidad obligatoria. Presenta una visión alucinada de una humanidad deshumanizada por el condicionamiento de Pavlov y por el placer al alcance de una píldora ("el soma"). En un mundo horriblemente perfecto, la sociedad decidió totalmente, con fines eugenésicos y productivistas, la sexualidad de la procreación.
En Un Mundo Feliz, la estadounización del planeta ha culminado, todo ha sido estandarizado y fordizado, tanto la producción de los seres humanos, resultado de puras manipulaciones genético-químicas, como la identidad de las personas, producida durante el sueño por hipnosis auditiva: la "hipnopedia", que un personaje en el libro califica como "la mayor fuerza socializante y moralizante de todos los tiempos".
Se "producen" seres humanos, en el sentido industrial del termino, en fabricas especializadas
–los "centros de incubación y condicionamiento"- según modelos variados, que dependen de las tareas muy especializadas que serán asignadas a cada uno y que son indispensables para una sociedad obsesionada por la estabilidad.
Desde su nacimiento, cada ser humano es además educado en esos "centros de condicionamiento del Estado" en función de los valores específicos de su grupo, mediante el recurso masivo a al hipnopedia para manipular el espíritu, crear en él "reflejos condicionados definitivos" y hacerle aceptar su destino.
Aldous Huxley ilustraba así en esta obra los riesgos implícitos en la tesis que venia formulando desde 1924 John Watson, el padre del "conductismo", esa "ciencia de la observación y control del comportamiento". Watson afirmaba con frialdad que podía elegir al azar en la calle a un niño saludable y transformarlo, a su elección, en un doctor, un abogado, un artista, un mendigo o un ladrón, cualquiera fuera su talento, sus inclinaciones, sus capacidades, sus gustos y el origen de sus ancestros.
En Un Mundo Feliz, que es fundamentalmente un manifiesto humanista, algunos vieron también, con razón, una crítica ácida a la sociedad estalinista, a la utopía soviética construida con mano de hierro. Pero también hay, claramente, una sátira a la nueva sociedad mecanizada, estandarizada, automatizada que se montaba en esa época en Estados Unidos, en nombre de la modernidad técnica.
Sumamente inteligente y admirador de la ciencia, Huxley expresa sin embargo, en esta novela, un profundo escepticismo respecto de la idea de progreso, una desconfianza hacia la razón. Frente a la invasión del materialismo, entabla una interpelación feroz a las amenazas del cientificismo, el maquinismo y el desprecio a al dignidad individual. Claro que la técnica asegurara a los seres humanos un confort exterior total, de notable perfección, estima con desesperada lucidez. Todo deseo, en la medida que podrá ser expresado y sentido, será satisfecho. Pero los hombres habrán perdido su razón de ser. Se habrán transformado a sí mismos en maquinas. No se podrá hablar en sentido estricto de condición humana.
Pesimista y sombrío, el futuro visto por Aldous Huxley nos sirve de advertencia y nos alienta, en la época de las manipulaciones genéticas, de la clonación y la revolución de lo viviente, a vigilar de cerca los actuales progresos científicos y sus potenciales efectos destructivos. Un Mundo Feliz nos ayuda a comprender mejor el alcance de los riesgos y peligros que se presentan ante nosotros cuando de nuevo, en todos lados, "progresos científicos y técnicos" nos enfrentan a desafíos ecológicos que hacen peligrar el futuro del planeta. Y de la especie humana.
Frases de Aldous Huxley:
"El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma."
"Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo"
"El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás."
Frases seleccionadas:
“Porque nuestro mundo no es el mundo de Otelo. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea, y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto; está a salvo; nunca está enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas, ni hijos, ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma. El soma que usted arroja por la ventana en nombre de la libertad, Mr. Salvaje.
¡La libertad! -El Interventor soltó una carcajada-. ¡Suponer que los Deltas pueden saber lo que es la libertad! ¡Y que puedan entender Otelo! Pero, ¡muchacho!”
“Pero éste es el precio que debemos pagar por la estabilidad. Hay que elegir entre la felicidad y lo que la gente llamaba arte puro. Nosotros hemos sacrificado el arte puro.”
“La felicidad real siempre aparece escuálida por comparación con las compensaciones que ofrece la desdicha. Y, naturalmente, la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Y estar satisfecho de todo no posee el hechizo de una buena lucha contra la desventura, ni el pintoresquismo del combate contra la tentación o contra una pasión fatal o una duda. La felicidad nunca tiene grandeza.”
“Nosotros creemos en la felicidad y la estabilidad. Una sociedad de Alfas no podría menos de ser inestable y desdichada. Imagine una fábrica cuyo personal estuviese constituido íntegramente por Alfas, es decir, por seres individuales no relacionados de modo que sean capaces, dentro de ciertos límites, de elegir y asumir responsabilidad. ¡Imagíneselo!”
“Un hombre decantado como Alfa, condicionado como Alfa, se volvería loco si tuviera que hacer el trabajo de un semienano Epsilon; o se volvería loco o empezaría a destrozarlo todo. Los Alfas pueden ser socializados totalmente, pero sólo a condición de que se les confíe un trabajo propio de los Alfas. Sólo de un Epsilon puede esperarse que haga sacrificios Epsilon, por la sencilla razón de que para él no son sacrificios; se hallan en la línea de menor resistencia. Su condicionamiento ha tendido unos raíles por los cuales debe correr. No puede evitarlo; está condenado a ello de antemano.”
“Si quisiéramos, podríamos producir sintéticamente todos los comestibles. Pero no queremos. Preferimos mantener a un tercio de la población a base de lo que producen los campos. Por su propio bien, porque ocupa más tiempo extraer productos comestibles del campo que de una fábrica. Además, debemos pensar en nuestra estabilidad. No deseamos cambios. Todo cambio constituye una amenaza para la estabilidad. Ésta es otra razón por la cual somos tan remisos en aplicar nuevos inventos. Todo descubrimiento de las ciencias puras es potencialmente subversivo; incluso hasta a la ciencia debemos tratar a veces como un enemigo. Sí, hasta a la ciencia.”
“Me interesa la verdad. Amo la ciencia. Pero la verdad es una amenaza, y la ciencia un peligro público.”
“La felicidad universal mantiene en marcha constante las ruedas, los engranajes; la verdad y la belleza, no. Y, desde luego, siempre que las masas alcanzaban el poder político, lo que importaba era más la felicidad que la verdad y la belleza.[…] ¿De qué sirven la verdad, la belleza o el conocimiento cuando las bombas de ántrax llueven del cielo? […]Cualquier cosa con tal de tener paz. Y desde entonces no ha cesado el control. La verdad ha salido perjudicada, desde luego. Pero no la felicidad. Las cosas hay que pagarlas. La felicidad tenía su precio.”
“Pero a medida que pase el tiempo, éstos, como todos los hombres, descubrirán que la independencia no fue hecha para el hombre que es un estado antinatural, que puede sostenerse por un momento, pero no puede llevarnos a salvo hasta el fin.”
“Dicen que el temor a la muerte y a lo que sigue a la muerte es lo que induce a los hombres a entregarse a la religión cuando envejecen […] El sentimiento religioso tiende desarrollarse a medida que la imaginación y los sentidos se excitan menos y son menos excitables, nuestra razón halla menos obstáculos en su labor, se ve menos ofuscada por las lágrimas; los deseos y las distracciones en que solía absorberse; por lo cual Dios emerge como desde detrás de una nube; nuestra alma siente, ve, se vuelve hacia el manantial de toda luz; se vuelve, natural e inevitablemente, hacia ella; porque ahora que todo lo que daba al mundo de las sensaciones su vida y su encanto ha empezado a alejarse de nosotros, ahora que la existencia fenoménica ha dejado de apoyarse en impresiones interiores o exteriores, sentimos la necesidad de apoyarnos en algo permanente, en algo que nunca pueda fallarnos, en una realidad, en una verdad absoluta e imperecedera. Sí, inevitablemente nos volvemos hacia Dios.[…] Sólo podéis ser independientes de Dios mientras conservéis la juventud y la prosperidad; la independencia no os llevará a salvo hasta el final. Bien, el caso es que actualmente podemos conservar y conservarnos la juventud y la prosperidad hasta el final.”
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